Antes de dar el concepto de intervención cultural quizás es necesario definir cultura. La Real Academia de la Lengua guarda tres acepciones para definir cultura. Sin embargo la idea cultura que ha de intervenir en la Animación Sociocultural se acerca más dos de estas acepciones sin tener nada que ver con una de ellas. Estas son: “Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial en una época o grupo social” y “Conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo”.

La Idea de cultura en la Animación Sociocultural parte del concepto propio de la antropología, cultura es aquel complejo que incluye conocimientos, creencias, arte, leyes, moral costumbres y cualquier otra capacidad y hábitos adquiridos por el hombre en cuanto miembro de una sociedad., así pues, la cultura es la parte aprendida del comportamiento humano.

Para Cembranos hay dos tipos de cultura la “Consciente” en la que hombres y mujeres deciden de forma inteligente la manera de mejorar su realidad, y la “Inconsciente” donde se recibe pasivamente la cultura que nos impone la elite que detecta el poder, sin valorar lo que esta aporta a la humanidad y a su entorno.

La Animación Sociocultural trabaja desde, con y para la cultura inteligente.

                                                                                                                   

Concepto de intervención cultural

Donde hay gente hay cultura, aunque hay diferentes tipos podemos agruparlas en dos, la cultura de “prestigio”, solo a disposición de los iniciados y privilegiados y la cultura viva que está constantemente haciéndose, que permite a cualquier persona participar en ella, sentirla, expresarse. Esta es una cultura comprometida, comunitaria y cuestionadora. Así, hablamos de dos conceptos la intervención cultural que se mueve en el ámbito de la democratización cultural y la que lo hace en la democracia cultural.

La democratización cultural difunde los beneficios de la cultura al conjunto de la población, proporciona conocimientos culturales y hace participar a la población de los beneficios de la elite cultural y lleva a una cultura de consumo (Difusión cultural).

La democracia cultural asegura a cada uno los instrumentos para que con libertad, responsabilidad y autonomía puedan desarrollar su vida cultural y procura que cada uno pueda conducir su vida y su cultura con especial respeto a la propia identidad cultural. Esto lleva a la cultura como participación (animación Cultural)

Para un correcto desarrollo cultural se tienen que combinar los dos tipos, por esto para una correcta intervención cultural se tienen que combinar o por lo menos no oponer, la democracia cultural con la democratización cultural, es decir, la intervención cultural tiene que ser democratizadora, tanto para difundir el trabajo de los creadores como las posibilidades del resto de la población a acceder al consumo de los bienes culturales.

Ámbitos de intervención Cultural

La oferta cultural actual puede responder a tres tipos de propósitos:

–  El lucrativo: que busca el rendimiento económico por encima de todo.

–  El social como oferta de promoción humana.

–  El Ideológico como medio de conseguir fines determinados, políticos, religiosos etc.

El Animador Social sólo debe hacer su intervención en el segundo grupo. En el que hablaremos solo de Intervención Cultural,  clasificando los diferentes tipos posibles de intervención social en:

      Intervención socioeducativa: desarrollo del proceso de aprendizaje (educación permanente, popular, ocio)

     Intervención Sociocultural: promoción de la participación grupal, desarrollo del asociacionismo.

     Intervención Cultural: creación y difusión cultural de base

     Intervención Socio asistencial: promoción de sectores sociales desfavorecidos, para la superación de las desigualdades.

     Intervención Socio económica: Promoción de la participación comunitaria para temas de autoempleo, economía alternativa, etc.

Una vez diferenciada la intervención cultural de otros tipos de intervención, y para ir precisando sobre los ámbitos de Intervención Cultural, expondré los aspectos que son necesarios desarrollar en toda intervención social, y por tanto en la Intervención Cultural, sobre todo si hablamos de la democracia cultural que es la que usa la Animación sociocultural para desarrollar su trabajo.

1.    Identidad Cultural: es el reconocimiento y la conciencia de la situación personal y colectiva de la realidad social, la capacidad de interpretar la realidad, de crear y expresar las propias respuestas culturales.

2.    El de la relación con otros: la comunicación, la cooperación, la solidaridad, la organización social, las formas de articulación, es decir, la organización social así como las formas de relacionarse entre ellos y el sistema de relaciones dentro de los diferentes grupos.

3.    Relación con el medio: las necesidades, intereses, limitaciones, los problemas relacionados con el bienestar y la calidad de vida, entendidos en su carácter más amplio de un grupo determinado o la comunidad.

Concretando refiriéndome solo a posibles acciones de Intervención Cultural que son ámbitos de esta Intervención:

     La recuperación del patrimonio, tradición y cultura popular, distinguiendo la parte a recuperar a nivel de práctica cultural y las de nivel de archivo documental.

     Los aspectos formativos de la creación cultural, en las artes escénicas, musicales, plásticas y visuales.

     El contacto del os creadores con los anales de producción y difusión

     La comunicación de los artistas y los destinatarios de su creación. El favorecer el acceso y las prácticas a la difusión cultural del ciudadano, compaginándolo con aspectos formativos, participación y de democratización del hecho cultural.

     La promoción del libro, la lectura y el acceso a los elementos culturales de la literatura.

     La conservación y restauración del patrimonio histórico-artístico, etc.

La cultura en la Sociedad Actual

Los factores de la sociedad actual que según algunos investigadores inciden de manera importante a la hora de determinar las grandes tendencias de evolución de las acciones culturales y socioculturales pueden ser varios entre los que destacaremos:

     Primer factor: es la sociedad industrial avanzada o, post industrial. Aparecen nuevas profesiones, y desaparece el sentido del trabajo o profesión como estructura fija o grupal identificativa como su valor primordial. Aparece la cultura de lo productivo entendida como mero sostén de necesidades y gustos, creando una inseguridad en las relaciones laborales.

Todo representa y divide, el mundo laboral incorporándose las nuevas tecnologías, los nuevos conceptos de servicio, nuevo orden en la división del trabajo.

Todos estos factores nos llevan  a un cambio en los modelos existentes hasta ahora en la sociedad industrial, nos hacen cuestionar todas las “culturas” (organización del trabajo, familia, Estado, escuela, religión) llevándonos al replanteamiento del concepto tradicional de creación.  

     Segundo factor: caracterización de esta sociedad como sociedad programada, estructurada en el marco de un modelo de organización social, política e ideológica, siguiendo las siguientes pautas:

a.    Estandarizante y tecnocrática, con un fuerte control de la vida social y ciudadana por el Estado que detenta de manera anónima este poder.

b.    Paradójicamente el llamado Estado del Bienestar al que se le supone que tiene que hacer una equitativa distribución de la riqueza desarrolla un modelo que progresivamente se inmiscuye más en la vida de los sujetos, y lleva a una sociedad altamente programada desde el grupo político

     Tercer factor: caracterización de una sociedad masificada. Determinada por una industrialización extensiva y selectiva, que traslada sus modelos ideológicos y culturales a otras realidades (cadenas robotizadas, distribución de los modernos supermercados)

Estos elementos, derivados de una masificación social tanto urbana como ideológica, se refuerzan y reafirman en el desarrollo de la idea de cultura de masas, porque esta se ha convertido en proveedora de los grandes mitos del ocio y la concepción del tiempo libre, provocando la pérdida de identidad, desadaptación, incomunicaciones entre distintas comunidades y la identificación con prototipos ideales en los colectivos más débiles.

     Cuarto factor: sociedad organizada a partir de nuevas estructuras de distribución económica. Esta nueva distribución de la renta tiene una amplia repercusión en el orden social, al provocar la emergencia de la denominada sociedad de los tercios, que se caracteriza por una progresiva marginación global, económica, cultural, social y educativa por parte de un sector (que es 1/3) que no puede acceder a los niveles socio-económicos del resto de la sociedad ni a los niveles culturales o sociales que disfrutan el resto de la población.

     Quinto sector: proyecto de normalización social. Es el resultado de una situación en el que es Estado busca una respuesta a las disfunciones de la sociedad, se intenta homogenizar la sociedad mediante la organización cultural, la escuela, con la finalidad de evitar conflictos y por tanto la pérdida de control de las realidades sociales, confundiendo la paz social con la armonización descendente de un Estado de Bienestar demasiado normalizado, poco receptivo a la crítica social y con ciertos aires autoritarios.

Este conjunto de factores tienen una incidencia específica en él:

Ocio y consumo cultural

En primer lugar la sociedad se caracteriza por el consumo, está determinada por la abundancia de bienes, por la búsqueda de la satisfacción personal y la dependencia excesiva de los consumidores de la producción industrial de bienes de consumo inmateriales.

En segundo lugar se define la sociedad actual como una sociedad de ocio expansivo. Se caracteriza por el desarrollo acelerado de las industrias del ocio y de la cultura, que ocupan más espacio social del necesario y que provocan la creación de necesidades de difícil explicación.

Por otro lado el ocio pasa a ocupar un lugar fundamental en la vida de los ciudadanos y la aparición de nuevas ofertas no  se corresponde con el crecimiento de la capacidad económica que los individuos tienen para el consumo en estos temas, produciéndose una frustración en los ciudadanos.

En tercer lugar el ocio actual es la progresiva auto-programación de los individuos respecto a las diversas ofertas de ocio y que pueden hacer desde su propio hogar.

Por último, en cuanto al consumo, destacar que en esta sociedad del espectáculo es más importante el fenómeno que el contenido, el escenario de los comunicadores por encima de los productos que ofrecen, las imágenes como significado simple, la despersonalización de la comunicación en términos de receptor, y la desideologización de los mensajes.

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