Un grupo de lectura puede estar formado por un grupo de amigos o simplemente por un grupo de personas a las que les gusta leer y pertenecen o forman parte de la institución o empresa que organiza la actividad.  

Generalmente suelen ser las bibliotecas públicas, los centros de enseñanza (Colegios o Institutos)  los que inician la actividad para atraer a los usuarios hacia la lectura, o librerías especializadas que los usan  como propaganda de sus novedades. 

Las reuniones acostumbran a ser mensuales, los miembros del grupo leen el libro en su casa, y luego se reúnen en un local común para comentar la lectura,  sin embargo también hay  grupos que deciden reunirse semanalmente y otros que leen el libro en las reuniones, en voz alta, todo depende de los objetivos y peculiaridades de cada grupo. 

Los encuentros están  coordinados por el responsable del grupo que suele ser alguien especializado en animación lectora aunque en algunos grupos esta tarea recae cada vez en  uno de los miembros del grupo. El coordinador sea fijo o eventual tendrá que dirigir la reunión aportando datos del autor, el contexto social sobre el tema de la obra, el estilo usado por el autor y todo lo que considere de interés para extraer el máximo provecho a la lectura.

 Las reuniones suelen durar de 2 a 3 horas, el local debe reunir un mínimo de comodidades, luz apropiada, sillas cómodas, sin ruidos ambientales, etc. se suele acompañar las tertulias con un pequeño refrigerio (pastas y café) para dar a la reunión un aire más distendido. 

La selección de las obras que se leen puede hacerla el coordinador o bien entre todos los miembros del grupo haciendo una lista que recoja los gustos de todos sus componentes.

Después de este repaso por la mecánica de los  grupos de lectura hay que decir que la animación a la lectura tiene una nueva definición a partir de la proliferación en librerías, bibliotecas y colegios de estos grupos. Con ellos se  han abierto nuevos horizontes a los aficionados a la lectura, que en algunos casos, su afición no era bien vista ni siquiera en sus círculos más cercanos porque sus conocidos no compartían esta inquietud por la lectura.

Por otra parte los grupos de lectura han pasado a ser uno de los principales recursos de animación a la lectura de las bibliotecas, a partir de estos grupos se programan las charlas con los lectores, las presentaciones de nuevos libros, y un montón de actividades que ya tienen su publico asegurado. El grupo de lectura se adapta a la personalidad del grupo, abre nuevos espacios a la cultura y a los conocimientos, crea interés por el autoaprendizaje y por el conocimiento de otras culturas, se comparten puntos de vista diferentes y se abren expectativas. Todo esto hace que sin necesidad de un anuncio televisivo los grupos de lectura crezcan día a día en número y contagien a personas que de otra forma hubieran abandonado la lectura. 

En estas reuniones se redescubren una forma de literatura que Michèle Petit en su libro Del espacio íntimo al espacio público nos la revela como la literatura prohibida y transgresora, esta literatura que se lee por placer en un espacio íntimo alejándonos de lo que nos rodea y transportándonos a un mundo distinto a nuestra realidad, en los grupos de lectura se cruza la barrera de la intimidad  y la lectura se complementa al  compartir  experiencias con los demás miembros del grupo.  

Grupo de lectura de la Biblioteca Litera de Fraga

 Para los que interesados en hacer un grupo de lectura

http://www.randomhouse.com/vintage/read/espanol.html

 

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